Vigilia de Oración por la Paz: Vence la indiferencia y conquista la Paz

14.01.2016 23:05

JORNADA MUNDIAL POR LA PAZ

El próximo domingo 24 de enero la Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Madrid celebra la Jornada Mundial de la Paz. La celebraremos con una Vigilia en la Parroquia de Nuestra Señora del Buen Aire. Comenzaremos a las seis de la tarde y terminaremos a las siete y media con un ágape fraterno. En la Vigilia reflexionaremos sobre el Mensaje del Papa Francisco para la Jornada, titulado "Vence la indiferencia y conquista la paz". Nos acompañará en la Vigilia con su testimonio personal Elías López (Servicio Jesuita a Refugiados) y Javier Alonso (Justicia y Paz) nos presentará el Mensaje Pontificio.

El Premio de la Paz 2014 de Pax Christi Internacional fue concedido al Servicio Jesuita a Refugiados en Siria por su compromiso en la ayuda de emergencia a los sirios desde que comenzó el conflicto en 2011. El testimonio de Elías López (SJR) es muy oportuno cuando la Iglesia de Madrid ha creado la Mesa de la Hospitalidad para cooperar con los responsables públicos en la atención a la vulnerabilidad social que existe en Madrid y que incluye a refugiados e inmigrantes económicos. Por su parte, Javier Alonso ha sido el responsable de la última edición en español de los Mensajes para la Jornada Mundial de la Paz.

El Mensaje del Papa insiste en que Dios no es indiferente. A Dios le importa la humanidad, Dios no la abandona. Entre las razones para la esperanza el Papa Francisco recoge cinco:

•      El encuentro de los líderes mundiales en el ámbito de la COP 21.

•      La Conferencia Mundial de Addis Abeba para recoger fondos con el objetivo de un desarrollo sostenible del mundo.

•      La aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

•      La celebración del 50 aniversario de Nostra aetate.

•      La celebración del 50 aniversario de Gaudium et Spes.

El Papa destaca tres formas de indiferencia: la indiferencia hacia Dios, la indiferencia hacia el prójimo y la indiferencia ante la creación. Francisco vuelve a amonestar a los corruptos y a quienes culpabilizan con indebidas generalizaciones a los pobres de su exclusión.

Francisco nos invita a que el amor, la compasión, la misericordia y la solidaridad sean nuestro verdadero programa de vida. Elogia el papel de las familias, de los educadores, de las organizaciones no gubernamentales comprometidas con el desarrollo de los pueblos, de periodistas y fotógrafos que se baten en defensa de los derechos humanos, de sacerdotes y misioneros que permanecen en lugares en guerra, de quienes abren sus casas a refugiados y de cuantos participan en proyectos de solidaridad.

El Papa aboga por una cultura de la solidaridad, la misericordia y la compasión. Reclama la responsabilidad de las políticas públicas respecto a las personas más frágiles de la sociedad, los encarcelados, los emigrantes, los parados y los enfermos. Urge a la abolición de la pena de muerte, a la creación de puestos de trabajo, a la solución del problema de la deuda internacional y de la discriminación de las mujeres y al desarrollo de políticas de cooperación que no perjudiquen el derecho a la vida de los niños por nacer.

En referencia a este Mensaje del Papa, la Carta Pastoral de nuestro Arzobispo "Elimina la anestesia de la indiferencia y conquista la paz" aboga por una cultura de paz, en la que se conceda más importancia a las personas que a las ideologías. Carlos Osoro afirma que la paz real es la suma de cinco D: Dios, desarrollo, democracia, derechos humanos y desarme. Nuestro Arzobispo apuesta por el diálogo, la solidaridad, la paz, la vida humana, la educación, la reconciliación y el perdón.