No a la violencia, sí a la paz

01.10.2016 21:25

Nos no podemos, por tanto, sino desaprobar toda ofensa a la vida que nace y no podemos sino suplicar a todas las Autoridades, a todas las instancias competentes que actúen para que se prohíba y se ponga remedio al aborto voluntario. El seno materno y la cuna de la infancia son las primeras barreras que no solamente defienden con la Vida la Paz, sino que la construyen (cf. Sal 126, 3 ss.). Quien, oponiéndose a la guerra y a la violencia, escoge la Paz, escoge por eso mismo la Vida, escoge el Hombre en sus exigencias profundas y esenciales; este es el sentido de este mensaje, que de nuevo enviamos con humilde y ardiente convicción a los Responsables de la Paz en la tierra y a todos los Hermanos del mundo.

Pablo VI, Mensaje para la XI Jornada Mundial de la Paz 1978

 

Claves bíblicas de lectura

Evangelio según san Juan 13

31Apenas salió Judas, dijo Jesús:
— Ahora va a manifestarse la gloria del Hijo del hombre, y Dios va a ser glorificado en él. 
32Y si Dios va a ser glorificado en él, Dios, a su vez, glorificará al Hijo del hombre. Y va a hacerlo muy pronto. 
33Hijos míos, ya no estaré con vosotros por mucho tiempo. Me buscaréis, pero os digo lo mismo que ya dije a los judíos: a donde yo voy vosotros no podéis venir. 
34Os doy un mandamiento nuevo: Amaos unos a otros; como yo os he amado, así también amaos los unos a los otros. 
35Vuestro amor mutuo será el distintivo por el que todo el mundo os reconocerá como discípulos míos.

 

Oración

Salmo 123

 

1Cántico de peregrinación. De David.
Si el Señor no hubiese estado con nosotros,
—Israel es testigo—,
2si el Señor no hubiese estado con nosotros
cuando los demás nos atacaban,
3nos habrían devorado vivos
al estallar su ira contra nosotros;
4nos habrían anegado las aguas,
una riada nos habría cubierto,
5nos habrían cubierto
las impetuosas aguas.
6¡Bendito sea el Señor
que nos liberó de sus fauces!
7Escapamos como el pájaro
de la trampa que le tienden:
se rompió la trampa y escapamos.
8Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.