DISCURSO DEL SANTO PADRE LEÓN XIV A LOS PARTICIPANTES EN LA PLENARIA DE LA PONTIFICIA ACADEMIA PARA LA VIDA

Discurso completo

Síntesis

Ojos abiertos

«En un mundo desgarrado por conflictos que absorben enormes recursos económicos, tecnológicos y organizativos para producir armas y otros dispositivos bélicos, es más significativo que nunca dedicar tiempo, fuerzas y competencias a proteger la vida y la salud. Esta última, como afirmaba el papa Francisco, «no es un bien de consumo, sino un derecho universal por lo cual el acceso a los servicios sanitarios no puede ser un privilegio”.» (Discurso a los Medicos con África – CUAMM, 7 de mayo de 2016)».

«Las situaciones en las que viven las comunidades, que son el resultado de políticas sociales y medioambiental, tienen un impacto sobre la salud y sobre la vida de las personas. Cuando examinamos la esperanza de vida – y de vida en buena salud – en diferentes países y en diferentes grupos sociales, descubrimos enormes desigualdades. Estas dependen de variables como, por ejemplo, el nivel de remuneración, el título de estudios, el barrio de residencia».

 

«Hoy en día no podemos dejar de lado las guerras, que afectan a las estructuras civiles, incluidos los hospitales, y constituyen el ataque más absurdo que la propia mano del ser humano dirige contra la vida y la salud pública. A menudo se afirma que la vida y la salud son valores igualmente fundamentales para todos, pero esta afirmación resulta hipócrita si al mismo tiempo se ignora las causas estructurales y las decisiones operativas que determinan las desigualdades. A pesar de las declaraciones y proclamas, en realidad no todas las vidas son igualmente respetadas y la salud no se protege ni se promueve de la misma manera para todos».

 

Corazón sensible

«Un primer aspecto que deseo destacar es el vínculo entre la salud de todos y la salud de cada uno. La pandemia de Covid-19 nos lo ha demostrado de manera a veces brutal. Ha quedado claro que la reciprocidad y la interdependencia son la base de nuestra salud y de la vida misma. El estudio de esta interdependencia requiere el diálogo entre diferentes conocimientos: la medicina, la política, la ética, la gestión y otros; como en un mosaico, cuyo éxito depende tanto de la elección de las piezas como de su combinación. De hecho, en lo que respecta a los sistemas sanitarios y la salud pública, se trata, por un lado, de comprender los fenómenos y, por otro, de identificar las medidas políticas, sociales y tecnológicas que afectan a la familia, el trabajo, el medio ambiente y toda la sociedad».

 

«El bien común, que constituye uno de los principios fundamentales del pensamiento social de la Iglesia, corre el riesgo de seguir siendo una noción abstracta e irrelevante si no reconocen que tiene sus raíces en la práctica concreta de las relaciones de proximidad entre las personas y los vínculos que se viven entre los ciudadanos. Este es el terreno en el que puede crecer una cultura democrática que favorezca la participación y sea capaz de conjugar eficiencia, solidaridad y justicia. Es necesario recuperar la conexión con la actitud fundamental del cuidado como apoyo y cercanía al otro, no solo porque se encuentra en una situación de necesidad o enfermedad, sino porque comparte una condición existencial de vulnerabilidad que une a todos los seres humanos. Solo así podremos desarrollar sistemas sanitarios más eficaces y sostenibles, capaces de satisfacer las necesidades de salud en un mundo con recursos limitados y de restablecer la confianza en la medicina y en los profesionales sanitarios, a pesar de la desinformación y el escepticismo hacia la ciencia».

 

Mano pronta

«Dada la dimensión global de la cuestión, reitero la necesidad de encontrar formas eficaces de reforzar las relaciones internacionales y multilaterales, de manera que puedan «recuperar la fuerza precisa para desempeñar su papel de encuentro y mediación. Esto es realmente necesario para prevenir conflictos y garantizar que nadie se vea tentado a imponerse a los demás mediante la mentalidad de la fuerza, ya sea verbal, física o militar» (Discurso al Cuerpo diplomático, 9 de enero de 2026). Y este horizonte también se aplica a la cooperación y la coordinación llevadas a cabo por las organizaciones supranacionales comprometidas con la protección y la promoción de la salud».