DÍA MUNDIAL CONTRA LA TRATA
El 30 de julio, Día Mundial Contra la Trata, se quiere denunciar a nivel mundial una de las lacras más lacerantes que sufre el ser humano ya que len a trata se comercia con las personas como si fueran objetos. La trata es sinónimo de esclavitud al privar a la persona de la libertad y encadenarla a la prostitución, los trabajos forzados, las conductas criminales...
En este año el lema de la ONU es: "Atrapados detrás de la estafa", y busca alertar sobre una forma de trata que está creciendo rápidamente, en la que los grupos de delincuencia organizada transnacional explotan a personas para llevar a cabo fraudes a escala industrial. Las víctimas son objeto de trata con fines de criminalidad forzada y se ven obligadas a participar en operaciones de estafa en línea. Esta forma de explotación está estrechamente vinculada a la ciberdelincuencia, el fraude financiero, el blanqueo de capitales y la corrupción, lo que pone de manifiesto la naturaleza cada vez más interconectada de la delincuencia organizada.
La ciberdelicuencia también es una forma de atrapar a mujeres y a hombres ofreciéndoles trabajos honrados que luego se convertiran en prostitución o trabajos esclavizados, son las personas más vulnerables las que con más facilidad caen en estas trampas, que en muchos casos tienen como destino los paises más ricos. Hoy por hoy parece una lucha desigual en la que la prevención se hace más y más necesaria, pero para eso tiene que llegar a todos y a todas, como se recoge en el Informe 2025 de Talitha Kum: en donde se reconoce el desafio que supone la lucha contra la trata la utilización de la tecnología y las plataformas digitales por parte de los traficantes.
Como se recoje en el comunicado de la CONFER La trata de personas, una herida abierta: Hay heridas que, aunque pasen los siglos, continúan abiertas. La trata de personas es una de ellas. Cambian los escenarios, las formas de explotación y los métodos con los que actúan quienes comercian con la vida humana, pero permanece la misma realidad: miles de personas, especialmente mujeres y niñas, siguen siendo privadas de su libertad, de su dignidad y de su futuro.
La Iglesia no permanece indiferente ante esta lacra, son muchas las congregaciones, especialmente de mujeres que ayudan a las victimas, como también lo hace Caritas, pero con ello no basta, la sociedad entera, y muy especialmente los cristianos, debe de concienciarse y actuar: la prostitución terminaría si no tuviera clentes, los trabajos esclavizados no existirían si no hubiera empresarios que contrataran a esos trabajadores, si no compraramos camisetas a unos pocos euroos, si somos sensibles a lo que vemos a nuestro alrededor, colaborando con quienes trabajan directamente con las víctimas...
No es fácil, pero hay que seguir trabajando en ello, como los hacen los bomberos/as y el personal de UME, esos héroes que no se rinden ni se dan por vencidos ante un fuego que destruye todo a su paso. La trata es como un fuego que arrasa el alma de las víctimas que la sufren y al igual que arrasa los valores de una sociedad si no la combate.
Pilar de la Rosa
Comisión Diocesana De Justicia y Paz Madrid