UN AÑO DE PONTIFICADO DE LEÓN XIV-LA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE
El 8 de mayo de 2025, el cardenal Robert Francis Prevost fue elegido papa, el nombre que eligió fue el de León XIV. En aquel día cuando salió al balcón de la logia de san Pedro, su saludo a la ciudad y al mundo fue: “La paz esté con ustedes”, y poco después nos contó como debía ser esa paz: "una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante", la paz de Cristo resucitado.
La paz desarmada y desarmante, la que es un camino de vida, la que nace en el corazón, la paz del resucitado como nos dijo en su mensaje del 1 de enero, se ha convertido en un lema de su pontificado, que debe hacerse un hueco en el corazón de los cristianos y no cristianos.
En su viaje a Nápoles en el día de su aniversario, el papa les dijo a los napolitanos y a toda la humanidad:
“La paz parte del corazón humano, cruza las relaciones, echa raíces en barrios y suburbios, y se expande para abarcar toda la ciudad y el mundo. Por eso sentimos que es urgente trabajar primero dentro de la propia ciudad. Aquí la paz se construye promoviendo una cultura alternativa a la violencia, a través de gestos diarios, caminos educativos y elecciones prácticas de justicia.
Sabemos, de hecho, que no hay paz sin justicia, y que la justicia, para ser auténtica, nunca puede separarse de la caridad.”
En este primer año del pontificado de León XIV, desde esta Comisión Diocesana oramos por él y os invitamos a hacerlo, para que el Espíritu Santo esté siempre presente en sus decisiones, así como por la paz desarmada y desarmante, la paz de Cristo resucitado se vaya abriendo camino en este mundo tan torturado por la violencia, la injusticia y las guerras.