Manifiesto de Iglesia por el Trabajo Decente con motivo del 8 de Marzo

Ante la exclusión, trabajo decente

IGLESIA POR EL TRABAJO DECENTE, entidad a la que pertenece Justicia y Paz, quiere conmemorar un año más el Día Internacional de la Mujer, puesto que la brecha de la desigualdad sigue abierta en el mundo laboral y este año hace especial hincapié en la brecha que la mujer sufre en el mundo digital:

En su manifiesto ITD denuncia: En los últimos tiempos, vemos como la digitalización, la introducción de plataformas y la IA avanzan con rapidez y redefinen el acceso al trabajo, la formación, la participación social y el ejercicio de derechos. Sin embargo, no todas las personas caminan al mismo ritmo. No disponer de dispositivos, conexión estable o competencias digitales implica quedar fuera de oportunidades laborales, formativas y administrativas. Es una vulnerabilidad silenciosa que multiplica todas las demás.

Y continúa apelando a la responsabilidad que como sociedad todos tenemos: Es tarea de toda la sociedad, con sus instituciones, facilitar los recursos para que las mujeres podamos reducir la brecha digital de género, que no es sólo técnica: es una brecha de dignidad. Cuando la tecnología se convierte en un filtro que decide quién accede a un trabajo o quién queda fuera, la desigualdad adopta nuevas formas, más sofisticadas, pero igualmente injustas.

Y termina recordando la responsabilidad que la Iglesia, nosotros y nosotras, tiene, afirmando con rotundidad:

Como Iglesia, no podemos permanecer indiferentes y por ello, en este 8 de marzo, Iglesia por el Trabajo Decente afirma con rotundidad:
 
-Que el trabajo digno es un derecho inalienable y una expresión concreta del amor cristiano.
-Que la tecnología debe estar al servicio de la vida y de la igualdad.
-Que es urgente transformar las estructuras laborales injustas que afectan a las mujeres.
-Que la participación de todas y todos es el camino imprescindible de transformación social.
-Que la Iglesia debe seguir encarnada en el mundo del trabajo.